No te cuesta repetirlo, pero sí te cuesta aceptar que después de tanto demostrado yo siga sin creérmelo. Y no es que no te crea, es que no quiero creerlo, porque es más fácil seguir boicoteándome que aceptar la grandeza que es que alguien te ame tal y como eres.
Es mucho mejor creerte cuando me llamas fea, te enfadas y me dices que si así me quedo más tranquila. Es triste, porque lo hago, me quedo mejor que cuando me dices aquello de "eres lo más bonito que he visto en mi vida". Porque aunque hace tiempo que me he aceptado, los fantasmas siguen ahí, siguen jugando y siguen malqueriéndome. El grinch de la relación me llamas, esa que contesta a tus "estás increíble en esa foto nena" con un: "que va, son los filtros milagrosos del Instagram". La que no acepta cumplidos porque no cree merecérselos, la que se autosabotea cuando no reconoce sus virtudes.Sé que te enfado, cuando me celo por todo. Por tu compañera de curro, esa que es monísima, delgada y lesbiana. Me da igual, ella también me preocupa porque todo lo que tenga toto y pese treinta kilos menos que yo me hace sentir insegura. Siento cuando te la lío porque no acabo de creer que alguien como tú esté con alguien como yo. Siento sentirme poca cosa a tu lado, siento que tengas que recordarme a diario que el afortunado eres tú porque he decidido compartir la vida contigo.
Tu forma de mirar mi cuerpo, de observarme cuando hablo, de tocarme cuando hacemos el amor, de hacerme disfrutar y de hacerte disfrutar. ¿Recuerdas el corte que me daba todo al principio? No quería que me vieses desnuda, tenía pánico. Mis miedos e inseguridades, esos que me impedían disfrutar al cien por cien de nosotros. Pero tú lo conseguiste, te vi y sentí que te conocía de siempre. Ya no me hace falta taparme después de hacerlo. Me sonrojo cuando miras mis lorzas, pero no por lo de antes, ahora me gusta que me mires, has conseguido que empiece a amar mis perfectas imperfecciones como tú lo haces.
Gracias por sacar lo mejor de mí y hacerme brillar. Gracias por animarme a ser yo misma, sin miedo a que me critiquen o juzguen. Gracias a tus besos y abrazos, a tus constantes muestras de cariño y piropos. Gracias por reñirme cuando evito arriesgarme por miedo a fracasar. Gracias por apoyarme cuando empiezo una dieta, pero sobretodo, gracias por apoyarme cuando fracaso y me acabo comiendo un helado. Gracias por animarme y decirme que solo yo puedo conseguirlo. Gracias por cuidarme y quererme los días que no me lo merezco. Gracias por no desfallecer. Gracias por hacerme creer que lo merezco todo y más.
Fuente: http://weloversize.com/sexandlove/carta-a-ti-novio-de-una-gordibuena/
Editora: Sue. @_br0kenteenager
No hay comentarios:
Publicar un comentario