lunes, 29 de febrero de 2016

Él.

Me gusta mirarla.
Cuando lee en el sofá, en bata y despeinada, pura, como es, sin aditivos.
Me gusta mirarla.
Cuando estamos en la cama y va a correrse. Allí, amigo, me gusta mucho su cara, sus manos acercándome hasta el mundo.
Me gusta mirarla.
En el milagro que me brinda nuestro espejo si se ducha, en el tiempo que me otorga el ascensor, cuando habla con la gente y destroza a todos con su luz.
Me gusta mirarla.
Cuando el poema que se lee es para ella, cuando se pierde y no sabe que la observo, cuando está en Princesa y me la encuentro pensativa.
Me gusta mirarla.
Cuando se recoge el pelo y deja la caligrafía de su cuello a la vista del mundo.
Me gusta mirarla.
Cuando buceo bajo su vientre con el aire justo para un orgasmo, cuando estudia en su despacho o cuando me deja que me beba su sonrisa a cucharadas.
Me gusta mirarla.
No hay nada mejor.

Autor: Marwan.
Editora: Sue. @_br0kenteenager

miércoles, 24 de febrero de 2016

Querida "amiga":

Hoy alguien me preguntó cómo estás y me di cuenta de que no lo sé. No podía decirle qué cosas has estado haciendo. No podía decirle cómo pasas tus días y tampoco lo que es importante para ti últimamente. O quién es importante en tu vida (porque claramente no soy yo). Me di cuenta de que sólo te conocí durante algún tiempo.
El cambio es una cosa curiosa, porque yo solía saberlo todo. Solía hablar contigo todos los días y me di cuenta de todos tus caprichos, de tus travesuras y aventuras diarias. Joder, yo solía ser parte de ellas. Pero ahora no lo soy y no lo he sido por un tiempo.
Te fuiste con demasiada gracia de mi vida: hiciste tu reverencia y saliste por la parte izquierda del escenario. Yo estaba en una escena de la obra, y finalmente el telón bajó sobre mí, dejándome en la oscuridad.
¿Sabes? Yo solía echarte de menos. También nuestras bromas, las conversaciones sin sentido, el recuento de lo que hacíamos juntas. ¡Solía extrañar tanto nuestra amistad! Pero nunca sentí que tú me extrañaras o que me echaras de menos, que recordaras las cosas que hice por ti. Así que, con el tiempo, dejé de extrañarte.
También solía estar enfadada. ¡Estaba tan molesta por la forma en la que saliste de mi vida y te olvidaste de mi! Hiciste que me sintiera muy triste y enfadada al mismo tiempo; hasta llegué a pensar que te odiaba...
Me tomó un tiempo, pero he llegado a la conclusión de que una amiga no es alguien con quien puedes enviarte mensajes cuando quieras o cuando necesitas algo. No es alguien con la que puedes tener una pequeña charla en el bar pero no una importante, y definitivamente, no es alguien a quien no le interesa saber quién soy realmente.
Para mí, te has convertido en alguien que conocí alguna vez. No sé si te percataste de ello, pero tú simplemente dejaste de saber quién era yo. Dejaste de preguntarme como estaba y, en ese tiempo, he cambiado. Apuesto a que tú no sabes nada acerca de mis últimos tropiezos y triunfos. Y si lo sabes, nunca me has felicitado o me has preguntado si estoy bien.
Me tomó demasiado tiempo darme cuenta de que no debería seguir siendo amiga de personas que nunca me lo preguntan. En palabras más simples, a fin de cuentas tú no sabes como soy, y jamás te importó preguntarlo.
Pero en caso de que te lo preguntes ahora, no estoy triste. Tampoco estoy furiosa, y no te odio. Simplemente no me importas más. Quizá algún día alguien te pregunte por mi, por como estoy. Entonces te resultará obvio que no lo sabes. 
Espero que ese día me extrañes.

Sue. @_br0kenteenager

domingo, 14 de febrero de 2016

Mi amor platónico.

Hola soy una mujer.
Voy a verte, a decir que eres mi amor platónico. 
Voy a tratar de hacer hasta lo imposible por que me hables. 
Voy a hacerme ilusiones con un simple "hola". 
Voy a contarle a mis amigas que eres lindo conmigo cuando solo hablemos por chat, y en persona no te hable. Te daré mi número, aunque no reciba de ti ni un mínimo mensaje. 
Voy a decirte cosas sin sentido para tú creas que soy graciosa.
Voy a decir que me gusta el deporte y los videojuegos solo para impresionarte, y aunque esto fuese cierto, a ti no te importará. 
Seré linda, tierna y amable contigo y tú no lo valorarás. 
Seré paciente y te esperaré sentada detrás del monitor a la misma hora para ver si tú te dignas en hablarme, cosa que sé que no harás y terminaré hablándote yo, así seré, siempre contigo, hasta que me dé cuenta que no merezco eso y como idiota lloré por ti, aunque tú ni cuenta te darás y cuando lo hagas solo me dirás "hay mejores que yo, ojalá consigas a alguien que te quiera mucho" y no te darás cuenta que al que quería era a ti, y pasará el tiempo y te recordaré como el amor de mi vida, aunque yo para ti seré solo una más, seré la mejor de las mujeres y tú no te darás cuenta...

Autor: Anónimo.
Editora: Sue. @_br0kenteenager

martes, 2 de febrero de 2016

Vida.

Si todos los caminos llevan a Roma, ¿cómo se sale de Roma?. A veces pensamos demasiado y sentimos muy poco. Mi abuelo siempre decía que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella, aunque en cierto modo perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando lo único que no recuperará jamás, y es que la vida son momentos ¿sabes?, que ahora estoy aquí, y mañana, mañana no lo sé; así que quiero decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás, mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro: ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella. Así que no sé qué será de mí mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo, y los amigos son la familia que elegimos, y yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, que apuesto fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado, tus abrazos así por que sí, sin venir a cuento ni tener por qué celebrar algo. Y es que en este tiempo me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas y que tú has hecho infinito mi límite, así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, con ese brillo en los ojos capaz de pelearse contra un millón de tsunamis. Así que no, no sé dónde estaremos dentro de 10 años, ni sé cómo se sale de Roma, no te puedo asegurar nada, pero te prometo que pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida, y por eso mi luna va a estar siempre contigo, porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.

Autora: Cori García 
Editora: Sue.